Convierte un ePub a Markdown o HTML
Un ePub es un ZIP de páginas web. Esto lo desempaqueta, sigue el orden de lectura del propio libro y te entrega el texto en un formato que puedes citar, buscar o editar.
- Funciona dentro de tu navegador
- Funciona sin conexión
- Sin subir archivos
- Sin registro
- Sin marca de agua
Cargando la herramienta…
Cómo funciona
- Arrastra el archivo .epub.
- Elige Markdown (solo texto) o HTML (un archivo con las imágenes incrustadas).
- Convierte, revisa la vista previa y descarga.
Por qué no se sube nada
Todo lo que hace esta página lo ejecuta código que corre dentro de la pestaña de tu navegador, con el mismo motor que dibuja las páginas web. El archivo se lee del disco a la memoria de la pestaña, se transforma ahí y se vuelve a escribir como descarga. No se envía a ninguna parte: ni a nosotros, ni a terceros.
Compruébalo tú mismo
- Abre las herramientas de desarrollo del navegador (F12) y elige la pestaña «Red».
- Carga tu archivo y ejecuta la herramienta.
- Las únicas peticiones que verás descargan el código de la propia herramienta —y, en unas pocas herramientas pesadas, su motor de código abierto desde un CDN público—, más un pequeño aviso de visita a loreatec.jp (dirección y título de la página, nada más). Ninguna lleva tu archivo.
Preguntas frecuentes
¿Funciona con los libros que compré en Kindle o Kobo?
Solo si no llevan protección anticopia (DRM). Un archivo protegido está cifrado, y la herramienta te lo dice en vez de producir basura. Quitar el DRM no es algo que haga esta web; algunas tiendas dejan exportar una copia sin protección, y hay editoriales sin DRM precisamente por esto.
¿Markdown o HTML? ¿Cuál me llevo?
Markdown si el destino es una aplicación de notas, un wiki o un editor: texto plano, sin imágenes. HTML si quieres un único archivo legible con las imágenes en su sitio: se abre en cualquier navegador y se imprime decentemente.
¿Se conserva el orden de los capítulos?
Sí: la herramienta sigue el spine del libro, el orden de lectura declarado dentro del propio ePub, y no el orden alfabético de los archivos internos, que es como los extractores ingenuos desordenan los capítulos.
¿Qué pasa con las notas al pie y los estilos?
El texto y la estructura sobreviven: títulos, párrafos, listas, tablas, énfasis. Las fuentes, los colores y la maquetación de la editorial se descartan a propósito: eso es casi todo lo que hace ilegibles los libros convertidos en otras herramientas.