No nos creas: compruébalo
Cualquiera puede escribir «no subimos tus archivos». Aquí tienes tres formas de comprobarlo tú mismo, de la más fácil a la más minuciosa. Todas usan cosas que tu navegador ya trae.
1. La prueba del avión (10 segundos, sin conocimientos técnicos)
- Abre cualquier herramienta, por ejemplo Unir PDF, y espera a que termine de cargar.
- Apaga el wifi o pon el dispositivo en modo avión.
- Usa la herramienta. Une dos PDF, convierte una foto, genera un código QR.
Funciona. Una herramienta que subiera tu archivo no podría funcionar con la conexión apagada. Ese es todo el argumento, y cualquiera puede hacerlo. (Las pocas «herramientas online» — las de DNS y dominios — son la excepción: necesitan conexión por naturaleza, y cada una dice a qué servicio público pregunta.)
2. La pestaña «Red» (30 segundos)
- Pulsa F12 (o ⌥⌘I en un Mac) y elige Red.
- Pulsa el botón de limpiar para vaciar la lista, carga tu archivo en la herramienta y ejecútala.
- Lee la lista. La primera vez verás peticiones del código de la propia herramienta — JavaScript, un módulo WebAssembly, quizá una fuente — y después, nada.
Ordena por tamaño y busca algo saliente que pese como tu archivo. No hay nada que encontrar: salvo nuestro pequeño contador de visitas (descrito más abajo), cada petición es un GET que descarga uno de nuestros ficheros estáticos. Nada puede recibir una subida: este sitio es una carpeta de ficheros estáticos en un servidor alquilado, sin ningún componente que acepte archivos.
3. Leer el código (el tiempo que quieras)
Las páginas son ficheros estáticos normales. Usa Ver código fuente, o el panel Fuentes de las herramientas de desarrollo, y lee lo que la pestaña está ejecutando. El trabajo pesado lo hacen bibliotecas de código abierto que puedes reconocer y comprobar — pdf.js, libheif, ffmpeg, Tesseract — todas listadas con su licencia en la página de licencias.
Qué recogemos
Dos cosas, y solo dos. La primera, el registro de acceso normal que guarda cualquier servidor web: qué página se pidió, cuándo, desde qué dirección IP y con qué navegador. La segunda, nuestro pequeño contador de visitas (loreatec.jp/a/t.js), que nos envía la dirección de la página, su título, la página de la que vienes, el ancho de tu ventana y cuánto tiempo estuvo abierta. No usa cookies, no guarda nada en tu dispositivo, no usa terceros y se calla si tu navegador envía «No rastrear». Ninguna de las dos ve jamás el nombre ni el contenido de un archivo: los archivos no llegan a ningún servidor, así que no pueden aparecer en ningún sitio. Con eso sabemos qué herramientas merece la pena mejorar, y es todo lo que sabemos.