Nadie conserva accesos después de irse
Los antiguos empleados con accesos vivos son una de las brechas más habituales y más evitables. La solución es aburrida: una lista, hecha el mismo día, siempre igual.
- Funciona dentro de tu navegador
- Funciona sin conexión
- Sin subir archivos
- Sin registro
- Sin marca de agua
Cargando la herramienta…
Cómo funciona
- Elige «leaving» (baja) o «changing role» (cambio de puesto) y marca las plataformas en uso: desde Google Workspace hasta kintone, freee, Chatwork o la tarjeta de acceso a la oficina.
- Lee la lista: qué hacer al recibir el preaviso, el último día, en 24 horas, en una semana y en 30 días, con un responsable en cada línea.
- Imprímela con casillas, o exporta a Markdown/CSV para tu sistema de tickets.
Por qué no se sube nada
Todo lo que hace esta página lo ejecuta código que corre dentro de la pestaña de tu navegador, con el mismo motor que dibuja las páginas web. El archivo se lee del disco a la memoria de la pestaña, se transforma ahí y se vuelve a escribir como descarga. No se envía a ninguna parte: ni a nosotros, ni a terceros.
Compruébalo tú mismo
- Abre las herramientas de desarrollo del navegador (F12) y elige la pestaña «Red».
- Carga tu archivo y ejecuta la herramienta.
- Las únicas peticiones que verás descargan el código de la propia herramienta —y, en unas pocas herramientas pesadas, su motor de código abierto desde un CDN público—, más un pequeño aviso de visita a loreatec.jp (dirección y título de la página, nada más). Ninguna lleva tu archivo.
Preguntas frecuentes
¿Por qué «desactivar, no borrar» el último día?
Porque el buzón y los archivos suelen hacer falta para el traspaso, y algunos pueden estar sujetos a plazos de conservación. Desactivar el inicio de sesión y revocar sesiones y tokens elimina el riesgo al instante; borrar es un paso posterior y deliberado, en el apartado de los 30 días.
¿Rotar las contraseñas compartidas no es exagerado?
Es el punto que más se salta. Las claves del wifi, los accesos a redes sociales, los portales de proveedores y las cuentas de servicio los conoce quien los haya usado; desactivar una cuenta personal no cambia nada de eso. Rotarlas es lo que cierra la puerta de verdad.
¿Incluye herramientas japonesas?
Sí: Chatwork, LINE WORKS, freee, マネーフォワード クラウド, kintone, Sansan y los paneles de control de servidores de alquiler aparecen junto a Google Workspace, Microsoft 365, Slack y las consolas cloud, con pasos acordes a cómo se administra cada uno.
¿Sirve también para un traslado de departamento?
Elige «changing role» (cambio de puesto): la lista se centra entonces en retirar los accesos antiguos más que a la persona —unidades compartidas, canales y roles de administración de antes—, mientras la cuenta sigue viva. Los accesos que se conservan «por si acaso» son la forma en que crecen los privilegios.